Raquel Carrera, experta en IA: «No se trata de hacer un curso de Copilot, sino de transformar la organización del trabajo»
La segunda jornada del Encuentro Nacional de Técnicos de ANCES ha arrancado en el Auditorio de la Universidad Isabel I con la conferencia «Ecosistemas más inteligentes: El nuevo rol de los CEEIs ante la IA», impartida por la experta en Inteligencia Artificial y nuevas tecnologías Raquel Carrera. Durante su intervención, la ponente ha puesto el foco en la necesidad urgente de transformar la organización y las metodologías de trabajo de los CEEI para adaptarse a un contexto en el que las herramientas generativas han cambiado por completo el punto de partida de los emprendedores.
La ponente ha iniciado su exposición planteando un caso práctico: la recepción del correo de la fundadora de una empresa de snacks saludables que busca lanzar una línea en Alemania asegurando tener «todo listo», adjuntando un informe de apariencia impecable. Tras preguntar a la audiencia cómo responder, ha situado un dato clave: el 78% de los trabajadores ya llevan su propia IA al trabajo. En este sentido, ha aclarado que su interés principal reside en «qué cambia con la IA, más que en qué puede hacer la IA».
Al analizar el caso, Raquel Carrera ha explicado que en 2020 esa misma emprendedora habría necesitado la participación de consultoras, un estudio de mercado, un asesor financiero y solicitud de ayudas; una dinámica de hasta seis proveedores, tres meses de plazo y «reuniones y dolores de cabeza». Sin embargo, ha recalcado que «ella solita» ha elaborado un informe de calidad gracias a la IA, demostrando que muchas prácticas habituales de trabajo eran simplemente respuestas a restricciones de tiempo, personas y conocimiento.
Adaptar el acompañamiento técnico al nuevo escenario tecnológico
Volviendo al ejemplo de la emprendedora, Raquel Carrera ha advertido sobre una nueva realidad: es muy probable que una persona acuda a un CEEI «a entender ese informe que le ha hecho la IA». En este punto, ha lanzado una llamada de atención al sector, recordando que «los CEEI pueden seguir siendo excelentes en algo cuyo valor relativo se ha perdido», puesto que la clave ya no es solo analizar qué dice un documento, sino entender «si eso es posible», dado que «bajo el papel todo es posible». Frente a esto, ha recalcado que «la confianza no se crea con un mail frío, sino con ‘Pepito’, un técnico que lleve 20 años asesorando en la exportación a Alemania».
Frente a ese informe generado por algoritmos, un técnico de un CEEI intervendría planteando las preguntas esenciales que la máquina no resuelve: sobre el encaje («¿qué cliente buscas?») o sobre las fuentes («¿son pertinentes y contrastables?»). En conclusión, la ponente ha defendido que el acompañamiento de los CEEI no debe desaparecer, sino evolucionar: «Antes explicábamos e informábamos sobre el proceso. Ahora, debemos transformarnos para atender proyectos que hasta ahora no habíamos atendido».
De la automatización a la transformación real de las organizaciones
Para contextualizar el alcance del momento actual, la experta ha comparado esta irrupción con otros hitos de la historia: «Es lo mismo que lo que ocurrió con la máquina de vapor», una tecnología que transformó la forma de trabajar. Asimismo, ha recordado que la OCDE clasifica la IA como una «tecnología de propósito general», al igual que lo fueron la electricidad o internet, situando la pregunta clave en «cómo organizamos el trabajo en torno a la tecnología».
Durante su intervención, ha invitado a cuestionar hábitos emergentes donde las herramientas generan y responden correos e informes de forma automatizada, advirtiendo de la paradoja de que «mi IA responde a tu IA». Al respecto, ha citado un estudio de Dinamarca que concluyó que la IA ahorraba tiempo, pero no redujo la jornada laboral ni se tradujo en un incremento salarial.
Por ello, Raquel Carrera ha defendido la necesidad de situar la prioridad en la gestión del cambio: «Hay un montón de gente que no sabe cómo utilizar la IA y que se pierde con todos los vídeos de YouTube». En este escenario donde la capacidad de producción masiva deja de ser la barrera principal, ha analizado la reubicación de las dificultades organizativas, explicando que «los cuellos de botella no desaparecen: se mueven», de modo que «ya no nos cuesta generar, pero elegir y ejecutar sí».
Esta facilidad técnica está impulsando además a personas a emprender en ámbitos totalmente ajenos a su trayectoria, animadas por herramientas como ChatGPT. Ante este fenómeno, la ponente ha advertido que el verdadero obstáculo pasa a ser «empezar a ver la foto entera», una perspectiva global y estratégica que resulta muy difícil que la IA pueda aportar por sí sola.
Para concluir, la ponente ha interpelado de forma directa a la audiencia con una reflexión sobre la revisión del propio modelo organizativo: «Si hoy diseñáramos un CEEI desde cero montaríamos otra cosa. ¿Qué hacemos el lunes?». Una llamada a la acción con la que ha enfatizado que «hacer lo mismo con IA no es lo mismo que transformarse gracias a la IA», instando a superar la capacitación superficial: «No se trata tanto de hacer un curso de Copilot sino de transformar la organización del trabajo en las organizaciones».


